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jueves, 19 de octubre de 2023

LA HISTORIA DEL FALSO "MURO DE LOS LAMENTOS"


Presentamos aquí en castellano un estudio del teólogo e historiador estadounidense doctor Ernest L. Martin (1932-2002) publicado en su sitio askelm.com el año 2000, donde, para reforzar su tesis de que el lugar que los israelíes y judíos sostienen que es donde estuvo ubicado su Templo fue la localización de la Fortaleza romana Antonia, trae a colación esta vez la historia del así llamado "Muro de los Lamentos", considerado lugar sagrado por los sionistas, que es sólo la muralla occidental de dicho campamento romano.  Y el autor demuestra que recién en el siglo XVI dicho error fue aprobado de manera oficial por los judíos, no habiendo antes ningún interés por dicho sitio, habiéndose olvidado la posición exacta de dicho edificio. De ese modo, éste es un argumento en contra de quienes pretenden construir un falso tercer templo de Jerusalén en el lugar donde está la Mezquita de la Roca, que antes fue una fortaleza romana, ya que dicho templo se ubicaba al Sur de aquélla, como señalan varios estudios. 

Hay pruebas absolutas de que el actual sitio del judío "Muro de los Lamentos" en Jerusalén NO es ninguna parte del Templo que existió en el tiempo de Herodes y de Jesús. De hecho, aquella particular localización que las autoridades judías han aceptado corresponde al Muro Occidental de una temprana fortaleza romana (finalmente construída y ampliada [37-35 a.C.] por Herodes el Grande). El rey Herodes la llamó Fortaleza Antonia, en honor al famoso Marco Antonio que vivió al final del primer siglo antes de Cristo.

Fue llamada previamente Baris durante los siguientes cien años y finalmente se hizo conocida como el Prætorium en el período del Nuevo Testamento (el edificio militar central en Jerusalén donde el comandante general de una Legión de tropas tenía su cuartel central). Ese tipo rectangular de edificación claramente se parece a los campamentos militares más permanentes que los romanos construyeron en todas partes del Imperio para alojar sus Legiones.

 En efecto, cuando el Peregrino de Burdeos visitó Jerusalén en 333 d.C. él miró al Este desde un área frente a la Iglesia del Santo Sepulcro (en ese entonces en sus etapas finales de construcción) y dijo que él vio ese Prætorium directamente hacia el Este con sus murallas (él mencionó "murallas" en plural, significando las paredes del Sur y occidental) firmemente atrincherado en el fondo del valle Tyropœon. Ese valle central de Jerusalén (el Valle de los Fabricantes de Quesos) separaba el borde oriental del monte de la ciudad (el original monte Sión de la Biblia), del más grande y más extenso borde occidental.

 Lo que el Peregrino de Burdeos proporcionó en su escritura es una descripción perfecta de lo que llamamos hoy el Haram esh-Sharif, es decir, los restos de la Fortaleza Antonia. Esa estructura Herodiana alojaba a la Décima Legión dejada por Tito después de la Guerra romano-judía de 66 a 73 d.C. La Décima Legión mantuvo su presencia dentro de sus murallas durante más de 200 años, hasta que la Legión se trasladó a Ailat en el Mar Rojo en 289 d.C. El Haram esh-Sharif (Fortaleza Antonia) es la única parte restante de la Jerusalén que existió en el período de Herodes y Jesús. Y las actuales autoridades judías han aceptado equivocadamente su Muro Occidental como la muralla del Templo de Herodes. ¡Ellos están equivocados! Se trata realmente del Muro Occidental de la Fortaleza Antonia

 ¿Pero cómo el actual "Muro de los Lamentos" fue erróneamente seleccionado por las autoridades judías como un lugar santo para los judíos? Como he mostrado en abundancia en mi nuevo libro "The Temples that Jerusalem Forgot"(Los Templos que Jerusalén Olvidó, 1999) y en mis artículos suplementarios en el sitio web ASK [askelm.com], las autoridades judías de Jerusalén desde 70 d.C. hasta 1077 d.C. (durante más de mil años) sólo mostraron su interés religioso por la localización del Templo en el área UBICADA SOBRE Y ALREDEDOR DE LA FUENTE GIHÓN. Ésta estaba al menos 1.000 pies [300 mts.] al Sur de lo que más tarde llegó a ser conocido como la Cúpula de la Roca. Ésa es el área exacta que los documentos de Genizah de Egipto muestran que era donde las autoridades judías deseaban vivir (para estar cerca de su Templo) en el tiempo de Omar, el segundo Califa (638 d.C.). Los registros judíos muestran (mencionado en mi libro y en artículos suplementarios) que ése era sin duda el borde Sudeste de Jerusalén que contuvo los Templos de Salomón, Zorobabel y el de Herodes.

Sin embargo, con el período de las Cruzadas las cosas comenzaron a cambiar. Después de un período de 50 años (desde 1099 a 1154 d.C.) durante el cual no se permitió a ninguna persona judía en la ciudad de Jerusalén, tenemos luego registros de que algunos judíos comenzaron a retornar a Jerusalén. Fue sólo en ese tiempo (alrededor de 1054 d.C.) que algunas personas judías comenzaron a imaginar que la identificación cristiana y musulmana de la Cúpula de la Roca para el sitio de los antiguos Templos podría tener importancia. Eso fue primero mencionado por Benjamín de Tudela. Fue ese viajero judío, aproximadamente en 1169 d.C., quien primero sugirió que la región de la Cúpula de la Roca debiera ser considerada el sitio de los antiguos Templos. Aquél fue un gran error, pero dentro de cien años después de Benjamín todos los judíos en el mundo llegaron a creerlo.

De este modo, una nueva área para el sitio del Templo fue seleccionada por los judíos en el tiempo de Benjamín de Tudela. Benjamin incluso señaló una baja balaustrada que existió en su tiempo cerca de la entrada occidental al edificio octogonal (esa balaustrada ha sido desde entonces destruida) y él la identificó con el "Muro Occidental" de la zona interna del Templo llamada el Santo de los Santos que judíos anteriores habían mencionado en su antigua literatura. Él, por supuesto, estaba equivocado. El "Muro Occidental" al que se refirieron los escritores del Talmud y de los Midrashim era aquella restante muralla que fue en un tiempo el Muro Occidental del Santo de los Santos desde las ruinas de un Templo posterior al de Herodes. Ese Templo posterior se intentó dos veces construirlo (una vez en el tiempo de Constantino de 313 a 325 d.C. y otra vez un breve tiempo después en el período de Juliano el Apóstata, aproximadamente en 362 d.C.). El sitio particular donde se intentó construir aquellos dos Templos posteriores estaba dentro del recinto apropiado del antiguo Templo de Herodes. Ese Templo posterior fue construido encima y cerca de la Fuente Gihón en el borde Sudeste (300 metros AL SUR de la Cúpula de la Roca).

Pero en el tiempo de Benjamín de Tudela (1169 d.C.) algunos judíos decidieron posicionar de nuevo el Templo desde aquella sección Sudestede Jerusalén hasta la Cúpula de la Roca. Ellos también inventaron una nueva "segunda" Muralla Occidental como una parte del supuesto Santo de los Santos identificándola con aquella arruinada balaustrada en la entrada occidental a la Cúpula de la Roca. Durante ese tiempo (en 1169 d.C. y durante los siguientes 380 años), la gente judía no prestó NINGUNA ATENCIÓN en absoluto a la "Muralla Occidental" del Haram esh-Sharif que es llamada ahora su "Muro de los Lamentos".

Hasta el siglo XVI de nuestra Era, aquella área occidental no produjo NINGÚN INTERÉS en las mentes de las autoridades judías o de los judíos comunes. En efecto, desde las Cruzadas hasta el ascenso del Imperio Otomano en 1517 d.C. los judíos por regla general se reunían en la dirección opuesta, en el lado ESTE del Haram en el Monte de los Olivos (o, en la propia muralla ESTE en lo que ellos llamaron la Puerta de la Piedad, si las autoridades musulmanas les permitían estar tan cerca). Ellos se reunían en la parte Este del Harama a fin de quedar frente a la Cúpula de la Roca al Oeste, que ellos finalmente consideraron (erróneamente) que era el antiguo punto de sus Templos. Cuando Benjamin de Tudela visitó dicho punto a mediados del siglo XII, él fue capaz de ubicarse en la pared del Este y rezar hacia la Cúpula de la Roca. Sin embargo, unos años más tarde, el viajero judío Petachia de Ratisbona mencionó la "Puerta de la Piedad", pero dijo que "a ningún judío se le permite ir allí". Petachia dijo que los judíos se reunían entonces en el Monte de los Olivos y que "rezos eran ofrecidos allí arriba"(Elkan Adler, Viajeros Judíos en la Edad Media, p. 90).

 Esto es ratificado posteriormente por el rabino Jacob en 1238-1244 d.C., quien dijo que "subimos al Monte de los Olivos... hasta que alcanzamos una plataforma que está en el Monte de los Olivos, donde la Novilla Roja fue muerta, y vamos cuesta arriba hasta la plataforma que está frente a la puerta del Templo. De allí vemos el Monte del Templo y todos los edificios sobre él, y rezamos en dirección del Templo" (Ibíd., p. 117). Más adelante en su escrito el rabino Jacob declara: "Alrededor de la Piedra Fundacional, los reyes ismaelitas han construído un edificio muy hermoso para una casa de oración y erigieron en la cima una cúpula muy hermosa. El edificio es el sitio del Santo de los Santos y el Santuario"(Ibíd. p. 118). Aunque los registros judíos muestren que los judíos ANTES de las Cruzadas creían que el Monte del Templo estaba SOBRE LA FUENTE GIHÓN, ahora en el siglo XIII se estaba suponiendo (incorrectamente) que estaba en la Cúpula de la Roca.

Más tarde, en el tiempo de Isaac Chelo (1334 d.C.), él se refiere a la "Muralla Occidental" que fue mencionada por Benjamín de Tudela, la que él dijo que estaba frente al Templo de Omar ibn al-Khattah. El lenguaje de Chelo es confuso porque él extrañamente llamó al "Templo" de Omar como la "Puerta de la Piedad" y que la "Muralla Occidental" estaba localizada frente al Templo [lo que normalmente significa al Este del edificio]. Pero ya que Chelo cita a Benjamín (quien colocó la "Muralla Occidental" justo delante de la entrada a la Cúpula de la Roca), esto es sin duda lo que Chelo también tuvo la intención de comunicar. Sin embargo, Chelo mezcló la cronología y dijo que su "Muralla Occidental" fue descubierta en el tiempo de Omar (638 d.C.) cuando algunos judíos le dijeron que había alguna "basura y suciedad amontonada sobre el punto, de modo que nadie sabía exactamente dónde estaban las ruinas [del antiguo Templo]". Pero un viejo hombre judío finalmente mostró a Omar (en 638 d.C.) "las ruinas del Templo bajo un montículo de suciedad" (Ibíd. p. 131).

Los registros son cronológicamente confusos porque los viajeros judíos posteriores identificaron mal una "Muralla Occidental" como siendo de dos períodos de tiempo diferentes. El primer período fue cuando los musulmanes primero conquistaron Jerusalén en 638 d.C., y el segundo período fue el que comenzó con Benjamín de Tudela en 1169 d.C. (más de 400 años más tarde). En efecto, como he explicado en mi libro, la primera "Muralla Occidental" estaba conectada con el Santo de los Santos de los Santuarios construidos en el tiempo de Constantino y Juliano, mientras que la segunda "Muralla Occidental" (más de 400 años más tarde) se consideraba que estaba en el lado Oeste de la Cúpula de la Roca. Los judíos en el período de las Cruzadas finalmente aceptaron la Cúpula de la Roca como el sitio general del Santo de los Santos.

Hay aún, sin embargo, una complicación adicional al tratar racionalmente de identificar la "Muralla Occidental". Esa confusión adicional es la selección por parte de los judíos del actual "Muro de los Lamentos" como la "Muralla Occidental" mencionada por los anteriores judíos talmúdicos en su literatura. La verdad es, por otra parte, que la posterior "Muralla Occidental" no tenía nada que ver con el Santo de los Santos, y todos sabían eso. El "Muro de los Lamentos" es realmente la "Muralla Occidental" externa del Haram esh-Sharif [el recinto de la Fortaleza Antonia o Explanada de las Mezquitas] que he mostrado en mi libro que es el Muro Occidental de la antigua Fortaleza Antonia y no tiene nada que ver con NINGUNO de los antiguos Templos de los judíos. Esa última muralla fue finalmente seleccionada por los judíos aproximadamente en 1570 d.C. Éste es nuestro moderno "Muro de los Lamentos". Pero a fin de semi-justificar su selección, los judíos de hoy son propensos a mezclar los dos relatos anteriores y erróneamente confundirlos con acontecimientos que rodean a su actual "Muro de los Lamentos" que está localizado al Norte del Arco de Robinson.

Cuándo el actual "Muro de los Lamentos" fue seleccionado por las autoridades judías

 Veamos los registros históricos para ver lo que pasó aproximadamente en el año 1520 (y otra vez en 1537) que hizo que la gente judía aceptara repentinamente el punto incorrecto. Extrañamente, ellos abandonaron su usual práctica de reunirse oficialmente en la pared ESTE en la Puerta de la Piedad (o principalmente en el Monte de los Olivos). Las autoridades judías decidieron seleccionar la MURALLA OCCIDENTAL del Haram esh-Sharif (justo al Norte de lo que se hizo conocido como el "Arco de Robinson") como su sitio oficial de reunión.

Fue un error de primera magnitud transferir su devoción a esa Muralla Occidental del Haram. Los eruditos israelíes hoy entienden que la actual "Muralla Occidental" no tiene nada que ver con la antigua "Muralla Occidental del Santo de los Santos" que se pensó previamente que estaba localizada al principio cerca de la Fuente Gihón y luego más tarde (300 metros al Norte) en la entrada Oeste de la Cúpula de la Roca. En su excelente libro "The Western Wall", Meir ben-Dov quiere que sea claramente entendido que la Muralla Occidental del Haram (el actual Muro de los Lamentos) NO es la misma que la "Muralla Occidental" mencionada en la temprana literatura judía que una vez se pensó que era una parte del Santo de los Santos. Note cómo Ben-Dov hace esto sobradamente claro:

 "Hay una tradición de que la Muralla Occidental del Templo permaneció de pie [después de la Guerra romano-judía de 66 a 73 d.C.]". Meir ben-Dov luego continúa: "Ésa no es una referencia a la pared occidental del Monte del Templo [el actual Muro de los Lamentos del Haram], ya que todas sus murallas [las del Haram] han sobrevivido hasta este día. La pared occidental sobre la cual fue predicho [por judíos del período talmúdico] que nunca sería destruida, es la Muralla Occidental del actual santuario, y con el tiempo, ella [la Muralla Occidental del Templo de Herodes] FUE ARRASADA HASTA EL SUELO COMPLETAMENTE" (The Western Wall, p. 27).

 La Muralla Occidental que los judíos posteriores predijeron que no sería destruida era la Muralla Occidental del Santo de los Santos del Templo que se intentó construir en el tiempo de Constantino y Juliano (en el siglo IV). En cuanto al actual Muro de los Lamentos, fue finalmente seleccionado por las autoridades judías sólo hace aproximadamente 350 años, y aquella pared no tenía nada que ver con el Santo de los Santos. En efecto, ningún judío en la Historia antes del siglo XVI pensó que la Muralla Occidental externa del Haram esh-Sharif era santa e importante. Algo sucedió, sin embargo, que hizo que las autoridades judías aceptaran el erróneo sitio del Muro de los Lamentos.

 ¿Qué ocurrió que hizo que los judíos finalmente escogieran aquel advenedizo "muro" que no era siquiera una parte del santuario interior (del que las antiguas "Murallas Occidentales" eran una parte)? El hecho es que algo muy místico ocurrió en la historia del judaísmo a principios del siglo XVI que hizo que las autoridades y la gente judías abandonaran los otros dos sitios que ellos antes habían aceptado como la localización de sus Templos, y ellos comenzaron a concentrarse en su actual "Muro de los Lamentos" como el punto más sagrado de todo el judaísmo. Aquella historia es interesante. Citaré ahora dos fuentes judías que explican cómo los judíos finalmente aceptaron su nuevo "Muro de los Lamentos".

El Sitio del "Muro de los Lamentos" era al principio un lugar santo cristiano

 Entendamos las razones históricas de por qué los judíos finalmente (y erróneamente) aceptaron su actual Muro de los Lamentos como su lugar más sagrado. Los registros judíos de los siglos XVI y XVII nos informan que el lugar del "Muro de los Lamentos" era un punto situado en la base de la Pared Occidental del Haram esh-Sharif donde las mujeres cristianas se reunían en diversas oportunidades a fin de depositar su basura (todo tipo de inmundicias y desechos). El primer relato judío de esa práctica es de aproximadamente el año 1520 d.C. y describe el lugar como habiendo sido durante mucho tiempo un vertedero de significado religioso para mujeres cristianas.

 Antes de 1520 d.C. NINGÚN judío o musulmán estuvo en absoluto interesado en el lugar (no tenía ningún significado para ellos) porque se trataba de un sitio cristiano que sólo los cristianos creían que era significativo. Era un "vertedero" cristiano de significado religioso sólo para cristianos. La acumulación de basura en ese lugar era tan enorme (habiéndose acumulado durante décadas por los depósitos de las mujeres cristianas) que finalmente se hizo notoria para el primer rey otomano que conquistó Jerusalén (Selim I, el padre de Suleimán o Solimán el Magnífico). Ya que el vertedero de basura estaba cerca de una región donde Selim tenía su palacio, él preguntó por qué aquella sucia área estaba allí y quién la mantenía.

La razón histórica de lo que sucedió fue primero dada en un trabajo histórico judío registrado aproximadamente en 1730 d.C. (aproximadamente 200 años después del acontecimiento que afirma contar). El hombre que lo escribió fue Moses Hagiz, un entonces residente de Jerusalén. Toda la narrativa está contenida en el excelente libro ya mencionado escrito por Meir ben-Dov, Mordechai Naor y Zeev Aner en 1983 titulado "The Western Wall (Ha-Kotel)", pp. 108-110. Fijémonos con cuidado en la idea esencial de la historia. De hecho, había realmente DOS historias que se entrelazaron con el pasar de las décadas que siguieron al primer relato, pero es fácil reunir los puntos principales y entender el hilo central de sus temas sin ninguna ambigüedad.

La primera historia (y cronológicamente la más temprana por los actores de la historia) es la entregada por el mencionado Moses Hagiz. Él relata que fue Selim (el padre de Suleimán el Magnífico) el actor principal. La segunda historia por otra parte describe un tiempo aproximadamente 20 años más tarde, y tiene al propio Suleimán como el personaje central. El escritor judío Eliezer Nahman Poa escribió esa segunda historia (en algún momento en el siglo XVII), y es el primero de los dos relatos desde el punto de vista de relatar la historia a oyentes y lectores. Algunos rasgos de las dos historias nos recuerdan a personajes alegóricos mencionados en antiguas narraciones encontradas en las Sagradas Escrituras. Esas historias sin duda evolucionaron a fin de plantear puntos políticos o mostrar líneas de significado religioso dentro de las historias. Copiaré ahora lo que el susodicho libro "The Western Wall" relata:

"Un día él (el sultán Selim) vio desde su ventana a una vieja mujer Gentil, de más de noventa años de edad, llevando un saco o caja (cesta) de basura y dejándola caer en un lugar cerca de su oficina. Él se enfadó mucho... y envió a uno de sus esclavos para que le trajera a la mujer y su saco. Cuando ella llegó él preguntó a qué pueblo ella pertenecía, y ella le dijo que era romana (cristiana). Él entonces le preguntó dónde vivía y ella contestó: "No lejos de aquí, a unos dos días de camino" [Bethlehem, Belén], y explicó que por eso ella estaba cansada porque, según la costumbre que los líderes romanos habían impuesto, todo el que vivía en Jerusalén tenía que depositar la basura en aquel punto [que se convirtió en la Muralla Occidental] al menos una vez al día; aquellos que vivían en los alrededores de la ciudad tenían que hacerlo dos veces a la semana, y aquellos que vivían al menos a tres días de distancia tenían que hacerlo una vez cada treinta días, porque aquel lugar era la casa del dios de Israel [el sitio del Templo] y cuando ellos no fueron capaces de destruirlo completamente, decretaron, por medio de una prohibición... que el nombre de Israel nunca debería ser otra vez mencionado acerca de ello. 

"Por lo tanto" (dijo la anciana), "no te enojes porque yo haya venido con un bolso de basura a tu corte real. No he pretendido ofenderte. El rey —pueda él descansar en el paraíso— escuchó todo lo que la mujer tuvo que decir y luego dijo a sus esclavos que la mantuvieran detenida hasta que él hubiera investigado el asunto para ver si ella había dicho la verdad. Sus esclavos le llevaron a muchos otros que trajeron (sacos de basura) y él los interrogó, y encontró que ellos contaron la misma historia que la mujer. 

 "Él (el Sultán) abrió su depósito de plata y oro y tomó varios bolsos de monedas así como una cesta y un azadón que él puso sobre su espalda. Él publicó una proclamación: "Todos aquellos que aman al rey y quieren darle satisfacción deberían mirar y seguir el ejemplo". Él entonces fue al montón de basura y dispersó un bolso con monedas de modo que los pobres deberían cavar para recuperarlas, y, por su amor al dinero, quitar la basura. Él (el Sultán) estuvo de pie sobre ellos y los animó. (...) Cada día él arrojaba más monedas. Durante aproximadamente treinta días, más de diez mil personas quitaron la basura hasta que quedó al descubierto la Pared Occidental y las fundaciones como pueden ser vistas hoy por cada uno" [Fin de la primera cita del libro de Meir ben-Dov titulado "La Muralla Occidental"].

Esto representa la primera historia, y da la esencia del relato que pone bajo el foco al Muro de los Lamentos y declara que la narrativa estaba cronológicamente basada en el tiempo de Selim (aproximadamente 1520 d.C.). Ahora continúo con la cita siguiente del libro "The Western Wall"acerca de la segunda narración:

"El héroe de la segunda historia paralela sobre el descubrimiento de la Muralla es el sultán Suleimán el Magnífico, el hijo de Selim, ya mencionado. El autor (o la fuente) de esta historia es Eliezer Nahman Poa (siglo XVII) y él vincula la historia con el versículo "Él levanta al necesitado desde la tierra; Él levanta al pobre desde el montón de basura" (Salmo 113:7). Poa trae la historia desde una tradición oral y la introduce con las palabras: "Y esto me fue dicho:

 "En los días del rey el sultán Suleimán nadie conocía la localización del Templo, de modo que él ordenó una búsqueda de Jerusalén para encontrarlo.

 "Un día, el hombre que estaba a cargo de la búsqueda que ya había abandonado la esperanza [de descubrir el verdadero sitio del Templo], vio que una mujer venía y llevaba sobre su cabeza una cesta llena de basura y suciedad.

-"¿Qué es eso sobre tu cabeza?", preguntó él. —"Basura", dijo ella. —"¿Dónde la estás llevando?". —"A tal lugar". —"¿De dónde eres?". —"De Belén". —"¿Y entre Belén y este lugar no hay vertederos de basura?".—"Tenemos una tradición de que cualquiera que traiga la basura y la vierta aquí realiza un hecho meritorio".

 "Éste debe ser" [el lugar del Templo], dijo el hombre, y[el capitán] ordenó que muchos hombres limpiaran la basura de aquel sitio, la basura que, debido al gran tiempo que había pasado, se había convertido en tierra en el fondo. Y entonces él hizo visible el lugar santo. Él fue y le contó al rey, el cual se alegró enormemente y ordenó que ellos despejaran y barrieran (el lugar) y lavaran la Muralla con agua de rosas"» [Fin del segundo relato registrado en el libro "The Western Wall"].

 [Luego Meir ben-Dov continúa con su comentario sobre las dos narraciones]:

"Podemos suponer que la tradición que asigna el descubrimiento a Suleimán es la más confiable de las dos, no sólo porque su fuente, Eliezer Nahman Poa, vivió cronológicamente más cerca del acontecimiento o porque sus elementos son más fieles a la tradición popular, sino también porque Suleimán era famoso por su preocupación por excavar y edificar. Fue él quien, en 1538, COMPLETÓ LAS MURALLAS DE JERUSALÉN que todavía están de pie. Parecería que el primer relato fue transferido (¿por Moses Hagiz?) al principio de la ocupación turca y al sultán a fin de darle más importancia. Así la versión de Selim fue creada más tarde. La lógica de tal transferencia sería: Si las nuevos gobernantes decidieron "revisar Jerusalén" para el desconocido sitio del Templo [note que NADIE en ese tiempo CONOCÍA el paradero del antiguo Templo], ¿por qué Selim no lo haría [limpiar el sitio en el Muro de los Lamentos] inmediatamente tras su llegada?".

 Meir ben-Dov prosigue: "Las historias citadas sirven como ejemplos de las leyendas históricas generales relacionadas con el Muro en el pasado. Otro tipo de leyenda está relacionado con la santidad del Muro en el presente, una santidad que es a la vez general y particular. La santidad general encuentra expresión en los cuentos sobre curas milagrosas efectuadas por el Muro, en historias sobre su profanación castigada, y motivos similares, que son comunes en la literatura popular en relación a otros sitios sagrados y santos. Cuando suceden en el Muro, sin embargo, los milagros que ocurren son más intensos". [Fin del comentario citado en el libro "The Western Wall"].

 Una Significativa observación en cuanto a estos relatos judíos acerca de por qué el Muro de los Lamentos fue seleccionado.

 Es importante reconocer que estos registros muestran que a principios del siglo XVI (hace unos 380 años) NINGUNA PERSONA JUDÍA iba al Muro Occidental del Haram esh-Sharif ni lo llamaba el Muro Occidental del Templo. En efecto, la narrativa histórica judía que hemos estado leyendo declara que en los días de Suleimán (1538 d.C.) "nadie conocía la localización del Templo, de modo que él ordenó una revisión de Jerusalén para encontrarlo". ¿Y por qué el primer relato fue ambientado bajo el gobierno de Selim I (el primer gobernante turco que conquistó Jerusalén)? Fue para justificar el hecho de que NADIE sabía exactamente a comienzos del siglo XVI DÓNDE el Templo había estado localizado.

La verdad es que todos en esa fecha tardía pensaban que el sitio del antiguo Templo estaba en ALGÚN LUGAR dentro del área del Haram esh-Sharif. Pero ¿exactamente dónde? Nadie sabía. ¿No es  interesante que incluso hoy los investigadores estén en la misma dificultad de entendimiento? Ellos son también tan ignorantes como lo eran los historiadores y los teólogos en el momento del principio del Imperio Otomano.

Pruebas adicionales de que las autoridades judías NO aceptaron el "Muro de los Lamentos" sino hasta después de 1520 d.C.

 Las autoridades judías en Jerusalén no aceptaron al principio el sitio del vertedero cristiano como portador de alguna significación judía. Fue sólo después de que los musulmanes decidieron limpiar el área, que algunos judíos se interesaron en el lugar del posterior Muro de los Lamentos. Pero poco después de la invasión otomana de Jerusalén ocurrieron ciertos acontecimientos milagrosos que dieron confianza a la gente de Jerusalén de que la Cúpula de la Roca estaba localizada cerca del antiguo Santo de los Santos del Templo. Notemos lo que sucedió.

En el año 1517 d.C. (cuando los turcos otomanos primero entraron en Jerusalén bajo Selim) se creía entonces que el área de la Cúpula de la Roca tenía las mejores credenciales para ser el lugar del Santo de los Santos. Zev Vilnay en sus "Legends of Jerusalem"relata: "Se ha dicho que durante la Fiesta de los Tabernáculos en 1519 ella [la media Luna encima la Cúpula de la Roca] giró hacia el Este [sus cuernos giraron hacia el Este]. Los árabes creyeron que ése era un presagio agorero. Ellos intentaron girarla [para que apuntara] hacia el Sur, en dirección de La Meca, la ciudad santa de los musulmanes en Arabia [la posición normal de la media Luna era hacia el Sur]" (p. 30). Los musulmanes interpretaron esa colocación hacia el Este de la media Luna como una señal de la venida del Mesías (Jesús había enseñado que él volvería a la tierra desde el Este y al Monte de los Olivos).

 Después de la restauración de la media luna en la Cúpula, otro acontecimiento similar ocurrió tres años más tarde en 1522. Vilnay nuevamente declara: «El rabino Moses Bassola, que visitó la Tierra Santa en 1522, en el tiempo de los turcos, relató que "el rumor acerca de la media luna es que una media luna que había sido desviada de su cara al Sursobresale de una gran columna de metal a la cabeza de una cúpula [la Cúpula de la Roca] que los árabes tienen en el Templo"»(p. 30). Esos acontecimientos sobrenaturales parecieron justificar el pensamiento de que la Cúpula era en efecto el sitio del Templo. Hubo acontecimientos aún más milagrosos acerca de la media luna encima de la Cúpula de la Roca.

 Vilnay relata otro acontecimiento que sucedió un año más tarde (en 1523) cuando un falso profeta de los judíos llamado David ha-Reubeni fue a Jerusalén afirmando ser el Mesías. Vilnay continúa: "David ha-Reubeni, un falso Mesías de Israel, fue a Jerusalén desde Arabia. Él estaba en su camino hacia Roma para presentar al Papa una solicitud de ayuda en su esfuerzo para restaurar a la gente judía a su tierra. En 1523 él entró en la Cúpula de la Roca" [eso estaba normalmente prohibido a cualquier judío, pero los supuestos acontecimientos divinos que sucedieron en ese tiempo, principalmente con el misterioso giro de la media luna encima de la Cúpula de la Roca, hicieron que incluso los árabes musulmanes admitieran a David ha-Reubeni en el santuario interior de la Cúpula de la Roca].

 Vilnay prosigue con la historia: "Ahora en la cumbre de la cúpula hay una media luna que mira hacia el Oeste [sus cuernos apuntaban al Oeste]. Durante el primer día de la Fiesta de Pentecostés se vio que esa media luna apuntaba al Este [había girado 180 grados con sus cuernos que ahora señalaban hacia el Este], y cuando los árabes vieron eso, gritaron con gran alarma. Les pregunté: "¿Por qué gritan?". Ellos contestaron: "A causa de nuestros pecados esta media luna ha dado vuelta hacia el Este, lo que es un mal presagio para los árabes". Un trabajador subió a la Cúpula y puso la media luna en su antigua posición, pero al día siguiente estaba de cara hacia el Este. Y los árabes siguieron gritando y lamentándose cuando ellos en vano trataron de girar la media luna". Esos presuntos signos sobrenaturales hicieron que David ha-Reubeni proclamara posteriormente su Mesianismo. Él formó un equipo con otro judío llamado Solomon Molcho [originalmente Diogo Pires] en Roma, y mucho cristianos creyeron que algún tipo de Mesías judío estaba en efecto entre ellos. Los dos hombres, sin embargo, fueron juzgados por practicar la brujería y ambos murieron ignominiosamente.

La principal razón de que yo presente estos relatos históricos en relación con esto es porque en el comienzo del gobierno otomano era de conocimiento común tanto entre musulmanes como judíos que el antiguo Templo fue reconocido entonces como estando cerca o en el sitio de la Cúpula de la Roca. No hay ninguna mención de importancia de que el "Muro de los Lamentos" estuviera localizado en el Muro Occidental del Haram esh-Sharif en esos tempranos registros. Sin embargo, eso debía cambiar pronto. A la escena histórica llegó un individuo muy eminente que iba a cambiar drásticamente las creencias de los judíos, de hombres, mujeres y niños. Aquél era el rabino Isaac Luria. Con su llegada alrededor de 1570 d.C. el "Muro de los Lamentos" se convirtió en un prominente elemento familiar santo entre los judíos. Eso fue debido a la influencia del rabino Luria. Él era un muy poderoso líder místico y religioso entre los judíos.

Los registros históricos revelan que fue el rabino Luria quien seleccionó el antiguo sitio santo cristiano en lo que llegó a convertirse en el Muro de los Lamentos. Lo que todo esto muestra es que los judíos para esas fechas no sólo NO CONOCÍAN EL ÁREA PRECISA DEL SITIO DEL TEMPLO sino que ellos y los turcos musulmanes estaban basándose ahora en un sitio tradicional cristiano para localizarlo para ellos. ¿Y qué tradición escogieron ellos? Era una tradición cristiana muy negativa y hostil que había sido diseñada para contradecir las creencias de judíos y musulmanes. No obstante, los judíos y los musulmanes razonaron que SI los cristianos durante mucho tiempo tiraron basura en el sitio donde el Muro de los Lamentos fue finalmente seleccionado (y el montón de basura había llegado tan alto que su fondo se había convertido en el suelo), entonces seguramente LOS CRISTIANOS DEBÍAN TENER RAZÓN. Ése fue el razonamiento judío y musulmán en ese entonces. Después de todo, los judíos y las autoridades musulmanas sin dificultad admitían que ninguno de ellos conocía el punto preciso donde el Santo de los Santos había estado localizado una vez. Las acciones de los cristianos en cuanto al lugar de su "vertedero religioso" impresionaron a los judíos y los musulmanes. Pareció haber precedentes históricos para esa creencia.

Recuerde que había también un temprano relato judío de que cuando Omar el segundo Califa en 638 d.C. buscaba el lugar del Templo judío, un viejo hombre judío mostró al Sultán dónde había estado el Santo de los Santos. Eso era también un vertedero (pero mencionado en los registros aproximadamente 900 años antes del tiempo de los turcos otomanos). Fue esa historia más temprana que había circulado durante mucho tiempo en el Oriente Medio la que sin duda llevó a Selim (o a Suleimán, y más tarde a las autoridades judías) a pensar que ese nuevo vertedero que los cristianos habían mantenido estaba de algún modo relacionado con el sitio del Templo original. Lo que es asombroso es el hecho de que las historias relatan que fueron los cristianos los que habían iniciado el vertedero y habían perpetuado su uso desde los antiguos días. Los judíos y los musulmanes en los precedentes 350 años ¡no habían prestado ninguna atención al sitio en absoluto!

Fueron otras áreas en las cuales judíos y musulmanes estuvieron interesados. Se debe recordar que a Omar se le mostró en su tiempo el sitio del Templo sobre y cerca de la Fuente Gihón, mientras que los relatos de las mujeres cristianas aproximadamente 900 años más tarde en el siglo XVI habían situado de nuevo el sitio del Templo en un área en algún sitio cerca de su vertedero que era adyacente al Muro Occidental del Haram. De este modo, primero los musulmanes y luego las autoridades judías a mediados y a finales del siglo XVI comenzaron a pensar que quizás la identificación cristiana en lo que llegó a ser el "Muro de los Lamentos" era en efecto el sitio correcto.

¡Qué anacronismo! Aquí tenemos a las autoridades musulmanas en el tiempo de Suleimán el Magnífico basándose en un sitio cristiano que fue establecido como un lugar de odio y asco para localizar "Casa de Dios" judia. En efecto, ese vertedero de basura (según la historia) se convirtió en una importante prueba musulmana de dónde estuvieron localizados los una vez gloriosos Templos. Éste debe ser el caso porque los relatos muestran que ni Selim ni Suleimán antes de su selección del área del basural (con todos sus historiadores y hombres profesionales) fueron capaces de descubrir el verdadero sitio del Templo. Los turcos otomanos no tenían conciencia del verdadero sitio. La verdad es que la tradición colocaba al Templo en algún sitio dentro del Haram esh-Sharif, pero simplemente ¿dónde dentro de aquel recinto era el punto correcto?

Lo que es interesante es el hecho de que no hay todavía un erudito hoy (sea judío, musulmán o cristiano) que pueda informar dogmáticamente a cualquier persona dónde estaba el Santo de los Santos,INCLUSO EN ESTE PRINCIPIO DEL SIGLO XXI. Todos los eruditos y las autoridades religiosas todavía están en la oscuridad en relación a lo que ellos consideran que es el punto exacto del Templo dentro del área del Haram. El hecho es, sin embargo, que todos ellos están mirando en el lugar incorrecto. El Haram esh-Sharif (como lo he demostrado suficientemente) es el campamento militar de la Fortaleza Antonia. El verdadero Templo de Dios estuvo localizado 300 metros (1.000 pies) AL SUR de la Cúpula de la Roca y 180 metros (600 pies) AL SUR de la pared Sur del Haram esh-Sharif.

 ¿Por Qué las Autoridades judías finalmente seleccionaron el "Muro de los Lamentos" como una Muralla del Templo de Herodes?

Los registros históricos muestran que las autoridades judías NO siguieron al principio a los musulmanes en esa identificación de ese vertedero de basura cristiano como estando cerca del Templo (o que señalara hacia él). Los judíos tuvieron que basarse en otros factores para aceptar el área del vertedero. La verdad es que está claro que las autoridades judías finalmente aflojaron y comenzaron a prestar atención al "Muro de los Lamentos". Aquello sucedió debido a las experiencias y las enseñanzas de un rabino muy respetado que finalmente aceptó el punto como santo. Aquel rabino era Isaac Luria (mencionado como Ha-Ari, "el León"), el creador de lo que llegó a ser conocido como la Kábala Luriánica. En efecto, los judíos desde el tiempo de Benjamín de Tudela (1069 d.C.) hasta el ascenso del Imperio Otomano (1517 d.C.) no mostraron la atención más leve a esa parte antes cristiana del Muro Occidental como un lugar santo y santificado para ellos. Aquél fue un punto santo cristiano durante muchos años. Después fue limpiado por los musulmanes para que se convirtiera en un sitio santo para ellos. Y finalmente las autoridades judías sintieron que era también apropiado para ellos reconocerlo; pero ellos fueron los últimos en hacer eso en Jerusalén.

Fue cuando el rabino Isaac Luria les dijo que la Shekinah estuvo localizada entonces en aquel antiguo vertedero cristiano que los judíos comenzaron a reunirse (y más tarde a ir en tropel) a la región y a echar a los musulmanes que habían limpiado al principio el lugar de su ensuciamiento cristiano. Hasta el tiempo del rabino Isaac Luria (quien nació en Jerusalén en 1534 y murió en 1572 d.C.), la costumbre judía (durante los casi 400 años anteriores) era reunirse en la muralla Este en la Puerta de la Piedad (o en el Monte de los Olivos) y rezar hacia el Oeste hacia la Cúpula de la Roca. Ellos adoraban una balaustrada que pensaban que era el Muro Occidental del Santo de los Santos. Pero el rabino Luria cambió eso. Mostraré ahora lo que motivó esa acción de aceptación. Lo que las autoridades judías hicieron fue prestar atención a las palabras de Luria y a partir de entonces ellos comenzaron a reunirse (como lo hacen ahora) en su nueva "Muralla Occidental".

La Importancia del Rabino Isaac Luria

A mediados del siglo XVI prácticamente toda la gente judía llegó a creer en las filosofías de un hombre llamado el rabino Isaac Luria. Él fue la persona que estableció la que es llamada la Kábala Luriánica (una forma de gnosticismo místico) que llevó a la gente hacia doctrinas que eran tan extrañas a Moisés, Isaías y Esdrás como cualquier otra (y esto también incluye las enseñanzas de aquellos judíos que escribieron los Talmud y otras escrituras hasta alrededor del siglo XIII). Entre otras doctrinas falsas (que son contrarias a las simples enseñanzas de las Sagradas Escrituras), Luria enseñó la doctrina Gentil de la Inmortalidad del Alma, y una aún más Gentil en su origen, la doctrina de la Transmigración de las Almas (muy similar a la de los hindúes hoy). Ambas doctrinas son diametralmente contrarias a las enseñanzas básicas del Antiguo Testamento (el Tanaj) y también del Nuevo Testamento.

 El rabino Luria promovió como una doctrina principal el que era normal para la gente que vivió en una generación aparecer después de su muerte como otras personas en la siguiente generación (y su enseñanza no requería una resurrección de los muertos, como demanda la Escritura). En otras palabras, Luria creyó y enseñó la Reencarnación (Metempsicosis). Y toda la nación judía entonces llegó a creer sus extrañas y anti-bíblicas enseñanzas (mientras ellos siguieron guardando el sábado, las leyes de los alimentos y otros rituales externos que identificaban a la gente como todavía judíos). Note lo que la Encyclopedia of Religion dice sobre la influencia de Luria:

"LURIA, ISAAC (1534-1572), conocido también por la sigla A'RiY, es decir Ha-Ari (ha-Elohi Rabbi Yitshaq, "el piadoso rabino Isaac"); místico judío. Isaac Luria fue el preeminente kabalista de Safed, una pequeña ciudad en la Galilea donde tuvo lugar un notable renacimiento de la vida mística judía en el siglo XVI. El original sistema mitológico de Luria y las innovadoras prácticas rituales no sólo consiguieron una gran popularidad en la propia Safed sino que también ejercieron una profunda influencia sobre prácticamente toda la creatividad mística judía subsecuente. A mediados del siglo XVII la teología y las prácticas rituales Luriánicas habían impregnado la mayor parte del mundo judío. Ha sido observado que el Lurianismo fue el último sistema teológico pre-moderno que disfrutó de una generalizada aceptación dentro del judaísmo" (vol. 9, pp. 54-55).

Luria incluso adoptó algunas enseñanzas teológicas similares a la creencia cristiana en la Trinidad (que Dios es Un Dios manifestado en Tres Personas). Luria fue aún más allá. Él usó el mismo principio de interpretación de los primeros cristianos, pero ideó "diez manifestaciones diferentes de Dios" (que él llamó Sefirot) que se suponía que representaban a "un" Dios. Según Luria, la manifestación superior y principal de su "Divinidad" plural era un "No-Ser" nunca conocido por Moisés o por los Profetas ni por los sabios del Talmud. Él llamó a su manifestación final de la Deidad como Ein Sof, que significa en hebreo "Sin Final" (o, simplemente, "el Final es Nada" o "Nada es el Final") que es otro modo de decir en un sentido filosófico que "no hay NINGÚN Dios definible" (o que todo lo que hay en el Universo es NADA, o que Dios es un "Dios" que está en el exilio o escondido). Ése era otro modo de enseñar que no hay "ningún Dios" en el análisis final de las cosas. En pocas palabras, se trata de una enseñanza que aboga por el ateísmo. Luria también siguió los pasos de Maimónides aún más adelante en su aceptación de los principios de Aristóteles.

Durante un siglo y medio Luria tuvo una profunda influencia sobre todas las secciones de la creencia religiosa y la sociedad judías. Siguiendo con los comentarios en la Encyclopedia of Religion, leemos: 

"Parece que Luria poseyó los rasgos de un individuo genuinamente inspirado y carismático. Él se hizo conocido en Safed como una persona extraordinariamente santa que había sido privilegiada para experimentar revelaciones personales del conocimiento kabalístico de parte del Espíritu Santo, el profeta Elías y rabinos fallecidos. Él fue considerado como poseedor de un conocimiento de artes esotéricas tales como metoposcopia [adivinación por las líneas de la frente] y fisonomía, y la capacidad de entender el lenguaje de los animales. Él era capaz de diagnosticar la condición espiritual de sus discípulos y otros, y les señalaba actos específicos de expiación para restaurar sus almas a un estado de pureza. A sus discípulos formales, que se contaban aproximadamente en treinta y cinco, Luria impartió la sabiduría esotérica, concediendo a cada uno un conocimiento místico pertinente a su alma particular, como su línea de ascendencia y las transmigraciones por las cuales había pasado. Él también dio detalladas instrucciones a sus discípulos acerca de las técnicas meditativas por medio de las cuales ellos podrían elevar sus almas hasta el reino divino, comunicarse con las almas de rabinos difuntos, y conseguir reveladoras experiencias propias". (vol. 9, p. 55).

 El rabino Luria nació en Jerusalén en 1534 d.C. En la opinión judía, él fue el producto más importante desde un punto de vista profético. Se creía que Elías el profeta se le apareció al padre del rabino Luria y le dijo: "Conserva bien a este niño, ya que una gran luz brillará de él para Israel y para el mundo entero" (Vilnay, Legends of Jerusalem, p.199). A través de mucha meditación (que él aprendió en Egipto), él finalmente se trasladó a Safed en Galilea y persuadió a la mayor parte de los kabalistas judíos que vivían allí. Él era capaz de indicar a distancia las tumbas no marcadas y desconocidas de anteriores rabinos y hombres santos y de identificarlas exactamente. No había ningún modo de demostrar que Luria estaba equivocado en la mayor parte de los casos porque muchas de las tumbas que él descubrió no tenían ninguna marca sobre ellas, y la gente tuvo que asumir que Luria (debido a su santidad) tenía que estar en lo correcto en sus identificaciones.

"La visita a tumbas santas era considerada particularmente deseable por los kabalistas de Safed. Isaac Luria, el principal exponente de aquella escuela, está acreditado con haber "revelado" tumbas hasta ahora desconocidas" (Enciclopedia Judaica, artículo "Luria"). Continuando con la cita: "La costumbre de visitar tumbas en sí misma parece ser de un antiguo origen árabe. Casi todos los viajeros judíos que visitaron el Erez Israel mencionaron tumbas en sus relatos y, en efecto, muchos libros de viajes que señalan itinerarios y enumeran las tumbas disfrutaron de amplia circulación. Una peregrinación a una tumba santa se consideraba que tenía un valor terapéutico, y muchas costumbres se desarrollaron para tales visitas. Se encendían velas en la tumba; a menudo los suplicantes hacían procesiones ceremoniales alrededor de ella y se postraban sobre ella. Había —y todavía existe— una generalizada costumbre de colocar una pequeña piedra o guijarro sobre la tumba, y algunos peregrinos toman una piedra de ella cuando se marchan. Es también una práctica común dejar una petición escrita en la tumba. Tan temprano como a inicios del siglo X el erudito caraíta [*] Sahl b. Mazli'ah se quejaba: "¿Cómo puedo permanecer silencioso cuando algunos judíos se comportan como idólatras? Ellos se sientan en las tumbas, a veces durmiendo allí por la noche, y apelan a los muertos: '¡Oh! ¡Rabino Yose ha-Gelili! ¡Sáname! ¡Concédeme hijos!'. Ellos encienden luces allí y ofrecen incienso..."(Pinsker, Likkutei Kadmoniyyot, Nispahim, II, p. 32)" (Enciclopedia Judaica, artículo "Jewish Holy Places"). Bastante verdadero, esa práctica es paganismo absoluto en su origen.

[*] Caraíta, miembro de una secta judaica originada en el siglo VIII en Bagdad, Persia, que rechaza las enseñanzas rabínicas y talmúdicas y que se adhiere estrictamente al texto bíblico, no reconociendo la tradición oral. N del la R.

El erudito judío caraíta mencionado en la última cita estaba absolutamente en lo correcto. La gente que hace tales cosas está practicando costumbres paganas e idólatras, lo cual está completamente condenado en las Sagradas Escrituras (Isaías 8:19-20). En la mayoría de los casos, esos sitios de tumbas que la gente comenzó a visitar en peregrinaciones en la tierra de Israel en la época del rabino Isaac Luria fueron identificados "milagrosamente". Había muy pocas tumbas que tenían lápidas con inscripciones que identificaban a la persona que estaba sepultada en el lugar. Eso es por lo cual el rabino Isaac Luria se hizo tan famoso y reconocido como santo. Se pensaba que él poseía el espíritu de Elías y los espíritus y las almas de otros hombres importantes del pasado. La nueva Encyclopedia of Judaism (editada por Jacob Neusner, Avery-Pick y Green) dice lo siguiente sobre esas tumbas "milagrosamente" identificadas (la mayor parte de las cuales estaba sin marcar y nadie podía demostrar de una u otra forma si Luria estaba correcto en sus selecciones). La Encyclopedia relata:

"Durante el siglo XVI muchas tumbas de rabinos mishnaicos y talmúdicos fueron milagrosamente identificadas en Palestina y se convirtieron en lugares de peregrinaciones individuales y organizadas. Con la difusión de la Kábala Luriánica y de la colección de los hechos milagrosos del propio Luria, titulada "Las Alabanzas del Ari", los sitios de peregrinación local comenzaron a aparecer entre muchas comunidades judías de todo el mundo musulmán, sobre todo en África del Norte. Allí, la religión bereber popular, con tumbas de hombres santos, árboles, arboledas, arroyos, estanques, rocas y grutas sagrados, había sido completamente sincretizada con el Islam local".

 [Continúa la cita:] "Hacia el siglo XX, sólo en Marruecos había no menos de 652 santuarios de santos judíos... Eso es debido a la influencia común de la Kábala Luriánica tanto en sus manifestaciones intelectuales como populares... Incluso aquellos rabinos africanos del Medio Oriente y del Norte de África que se opusieron a las prácticas más exuberantes y sincréticas de la veneración de santos populares tendieron a tomar una actitud generalmente permisiva, en parte debido a la ubicuidad de dicha veneración y en parte a un deseo de mantener asociadas las peregrinaciones y otras prácticas con tales veneraciones tanto como fuera posible dentro de los límites de la Halajá [ley oral]. Así, por ejemplo, si bien el gran legislador iraquí Yosef Hayyim (1833 ó 1835-1909) dictaminó que los judíos de Arbil en el Kurdistán iraquí debían abandonar su costumbre de sacrificar ganado en las tumbas de los tzaddiqim en tiempos de sequía [los tzaddiqimeran hombres "justos" muertos del pasado], él no prohibió el rezo en aquellos sitios. Esa actitud tolerante continúa a través de gran parte del mundo sefardita y en el Estado de Israel hoy, donde la veneración de santos ha experimentado un importante renacimiento y es más fuerte que nunca antes". (The Encyclopedia of Judaism, pp. 679-680).

Sí, existe una generalizada aceptación de esas veneraciones de santos incluso en el moderno Israel. Fue el rabino Isaac Luria el que comenzó en serio (y popularizó) esas peregrinaciones a las tumbas de hombres muertos que eran considerados como justos y todavía vivos (a menudo estando alrededor de sus tumbas). Esos hombres muertos (que se pensaba que estaban todavía vivos) se consideraba que tenían los poderes de bendición y sanación, y que todavía podían obrar milagros para aquellos que confiaban en ellos para ayuda espiritual. En efecto [siguiendo con la Encyclopedia of Judaism]:

"En los años '60 las sinagogas llamadas con nombres de tzaddiqim comenzaron a proliferar, y algunas se convirtieron en los sitios de importantes hillulot [peregrinaciones] anuales. Alrededor de la misma época, las peregrinaciones a tumbas de hombres santos sepultados en Israel comenzaron a atraer crecientes cantidades de personas... La hillulot donde Simeon b. Yohai [el presunto creador del Zohar que enseñó la Kábala] en Lag B’Omer en Meron, en Galilea, ha llegado a ser la peregrinación más importante entre los sefarditas en Israel, atrayendo a más de 100.000 personas. Muchísimos nuevos sitios de peregrinación han surgido en Israel en décadas recientes, e individuos recientemente reconocidos están siendo continuamente añadidos al panteón de los tzaddiqim" (The Encyclopedia of Judaism, pp. 688-699).

Esas acciones son paganismo puro y simple en acción (completamente condenado en la Torá y el Tanaj, las Escrituras Sagradas). El principal originador de esas peregrinaciones a las tumbas de "hombres justos" es el mismo hombre que primero seleccionó el "Muro de los Lamentos" como un lugar divino para que los judíos se reunieran. Aquél fue el rabino Isaac Luria. Él fue uno de los hombres más poderosos en el judaísmo del siglo XVI (con excepcional influencia a través de todo el judaísmo). Sus credenciales se centran alrededor del hecho de que él pudo identificar a las personas en tumbas no señaladas, por medio de visiones, sueños y revelaciones sobrenaturales, no por medio de la aplicación de métodos históricos y geográficos sensatos. En efecto, el prestigio de Luria es todavía muy alto entre muchos judíos religiosos. Aquellos que lo aceptan a él y a sus enseñanzas son aquellos judíos que tienen la mentalidad religiosa que gobernó a las masas judías en el siglo XVI. Los cristianos y los musulmanes tienen su parte de tales gentes también.

Es gracias a tales identificaciones supuestamente visionarias y milagrosas que tantos sitios de peregrinación han sido seleccionados para adorar y en los cuales la gente judía debería reunirse y rezar. Pero esos sitios ¿son genuinos? La verdad concreta es que ha habido mucho error que se ha infiltrado en el seno de la tres religiones abrahámicas. Los cristianos y los musulmanes del pasado han hecho la misma cosa a gran escala. La ubicuidad de la práctica (y su popularidad hasta hoy) muestra cuán penetrantes e insidiosas son tales costumbres. Si la gente las cree (como lo hacen miles de miles de personas), ellos hacen un daño inconmensurable a los verdaderos hechos de la Historia, y perpetúan prácticas religiosas y sociales de la "Edad Oscura" que no tienen ninguna base en los hechos para demostrar verdades históricas o geográficas. Hace tiempo que debió hacerse una rectificación de esas absurdas y ridículas enseñanzas y falsas identificaciones.

Algunas falsas identificaciones geográficas hechas por el Rabino Isaac Luria

Dicho rabino no debería ser considerado como un simple "hombre religioso" engañado. Esto es debido a la influencia suprema que el hombre y sus enseñanzas han tenido (y todavía tienen) sobre el judaísmo moderno. Veamos algunos puntos. Había también un aspecto del rabino Luria que muchas personas han decidido ignorar. Pero tenemos que ser conscientes de ello. El hecho es que Luria también cometió algunos enormes errores en su selección de antiguos sitios mencionados en las Sagradas Escrituras. Se nos dice en "The Legends of Jerusalem"de Vilnay que el rabino Luria supuestamente supo en su día, de un modo sobrenatural, dónde Jeremías había sido colocado en el Patio de la Guardia mencionado en Jeremías32:2. Note lo que Vilnay registra:

"Se cuenta de Ha-Ari el santo, principal de los kabalistas de Safed en el siglo XVI, que él descubrió el Patio de la Guardia y su pozo en el cual Jeremías fue puesto. [Ha-Ari entonces visualizó:] "Y la boca del pozo es estrecha y su fondo grande y redondo, de aproximadamente dos ells [2,5 mts.] de diámetro. Y hay lugares tallados en la roca de las montañas que fueron usados como cárceles por los reyes de Judá. Y se dice que Jeremías el profeta está sepultado en el Patio de la Guardia" (pp. 242-243).

El único problema era que el rabino Luria (es decir, Ha-Ari) escogió el punto ahora llamado la "Gruta de Jeremías" atrás de la estación de autobuses de Jerusalén del Este. Luria seleccionó el lugar incorrecto, un lugar que las Sagradas Escrituras no permitirían de ninguna manera. Luria estaba aproximadamente a 3.000 pies (915 metros) al Norte del verdadero sitio, que era cerca de la Fuente Gihón. Está claro en el texto bíblico que la prisión en la casa del rey de Judá estaba localizada justo al Sur del Templo.

Otro error geográfico e histórico atribuído al rabino Luria (Ha-Ari) fue su selección de la persona que supuestamente "obstruyó" la Fuente Gihón en tiempos anteriores (que en el siglo anterior había sido descubierta de nuevo en Jerusalén). Según fuentes históricas judías, la Fuente Gihón fue nuevamente revelada y restaurada al conocimiento de la gente judía por el discípulo de Isaac Luria llamado el rabino Haim Vital. Ese gran líder místico de los judíos hizo que todo el judaísmo abrazara las enseñanzas kabalísticas Luriánicas en el siglo XVI. Daré la interpretación judía de cómo la Fuente Gihón fue otra vez restaurada al conocimiento de los judíos, como está mostrado en "The Legends of Jerusalem" de Zev Vilnay, pp. 276-277. Recuerde que los judíos de ese tiempo eran propensos a aceptar las enseñanzas de algunos místicos como revelaciones divinas directas de Dios.

"En el siglo XVI Jerusalén estaba gobernada por un tiránico gobernador turco llamado Abu-Seifen, Padre de Dos Espadas. Sabiendo que un rey de Judá había sellado la Fuente Gihón, él preguntó si había alguien que pudiera abrirla. Sus amigos le aconsejaron: "Hay un judío sabio en esta ciudad, un hombre de Dios, y su nombre es rabino Haim Vital. Él seguramente sabrá abrirla". El gobernador envió por él el viernes, el día musulmán de descanso, y dijo: "Ordeno que abras la fuente, que fue sellada por tu rey, durante el tiempo que estoy en oración en la mezquita. Si no obedeces, tu sangre estará sobre tu cabeza". Entonces ocurrió un milagro, y se le apareció al rabino Vital en una visión su maestro, Ha-Ari el santo [es decir, el rabino Luria], cabeza de los místicos [quien había estado muerto desde hace varios años]. Él dijo: "El alma del rey Senaquerib, el enemigo del rey Ezequías, ha sido transmitida al cuerpo de este gobernador, y en tu cuerpo hay una chispa del alma del rey Ezequías, la paz sea con él. [La enseñanza kabalística de Ha-Ari (Isaac Luria) creía en la Transmigración de las Almas, una doctrina hindú o Gentil nunca creída por los judíos de la línea principal antes de la revelación de la Kábala en el siglo XIII. Esa visión de Isaac Luria a Haim Vital sigue diciendo:] "Y ahora es tiempo de abrir la Fuente Gihón, ya que fue sin el consentimiento de los sabios que Ezequías selló sus aguas. Y ahora", siguió la visión del rabino Luria, "si eres capaz de abrir la sellada Gihón, traerás gran bendición sobre la gente". El rabino Vital contestó: "Abriré la fuente"".

 Este relato justifica la creencia de que el rabino Vital aceptó la instrucción del "rabino Luria" de que había sido en efecto el rey Ezequías quien "obstruyó" las aguas de la Fuente Gihón [esta creencia, sin embargo, fue la primera falsedad histórica]. Como ha sido mostrado en mi libro "The Temples that Jerusalem Forgot", tenemos registros del período de las Cruzadas de que fue realmente Saladino, el gobernante musulmán kurdo aproximadamente 400 años antes, quien "bloqueó" la Fuente Gihón (Francesco Gabrieli, Arab Historians of the Crusades, p. 93). Pero la gente judía en el siglo XVI creyó que el rabino Luria era (por la enseñanza de la Transmigración de las Almas) una nueva manifestación terrenal de Adán, Abraham, Moisés, Elías y el Mesías, todos combinados en su persona.

Con tales credenciales, los judíos pensaron que el rabino Luria debe haber conocido los verdaderos sitios en Jerusalén y las tumbas no marcadas y perdidas hacía tiempo de muchos rabinos anteriores que vivieron en Galilea. Ellos también creyeron que él debe haber sabido que fue Ezequías quien "obstruyó" la Fuente Gihón, en vez de Saladino, como revelaron los registros históricos. Saladino era la persona correcta, NO Ezequías, como declaró Luria en su visionaria explicación. Algunas identificaciones hechas por Luria fueron errores gigantescos.

Pero ¿por qué culpar a la gente judía por creer tales identificaciones "milagrosas" cuando igualmente tenemos una cantidad similar de sitios erróneos promulgados por nuestras tempranas autoridades cristianas y musulmanas y todavía mantenidos por sus representantes modernos? Tiene que haber una completa limpieza de la casa de todas estas absurdas y paganizadas formas de idolatría que ahora impregnan las creencias religiosas, costumbres y tradiciones de los judíos, de los cristianos y de los musulmanes. Dios nos ayuda y nos salva de nuestras estupideces.

Cómo el Muro de los Lamentos fue seleccionado como un sitio santo judío

La gente judía corriente en el siglo XVI no tenía idea de cuán anti-bíblicas eran las enseñanzas de Luria o cuán equivocadas eran sus identificaciones geográficas. Ellos aceptaron sus enseñanzas totalmente porque él era para ellos un hombre santo de primera categoría. Y en el esfuerzo de aquél para seleccionar las antiguas tumbas no identificadas de anteriores rabinos del pasado, y también para mostrar sitios santos mucho tiempo olvidados por los judíos, él tuvo parte en la determinación del Muro de los Lamentos (que era al principio un sitio santo cristiano-musulmán) como un lugar santo para los judíos. En efecto, en mi investigación aparece que Luria fue la primera persona en la historia judía (hace 450 años) que señaló la actual "Muralla Occidental" (el "Muro de los Lamentos") como el lugar de reunión para la gente judía y donde ellos deberían adorar a Dios. Ninguna persona judía había ido alguna vez al "Muro de los Lamentos" (como lo llamamos hoy) hasta que Luria le dijo a un tal rabino Abraham Halevy que él era digno de ver la Shekinah(la Presencia Divina). Vilnay habló sobre Luria (Ha-Ari) y lo que éste dijo al rabino Abraham Halevy. Note el comentario de Vilnay:

"Una vez el santo Ha-Ari dijo al rabino Abraham: "Has de saber que tus días están contados y que morirás pronto si no haces lo que te digo; pero si lo haces, vivirás aún otros veintidós años. Esto es lo que te ordeno: Anda a Jerusalén y pronuncia tus oraciones ante el Muro de los Lamentos y demostrarás que eres digno de ver la Presencia Divina allí". El rabino Abraham se fue a su casa, se encerró allí durante tres días y tres noches, se vistió con arpillera y cenizas, y ayunó todo ese tiempo. Luego él salió para Jerusalén; él estuvo de pie en oración ante el Muro de los Lamentos, en meditación profunda, y llanto. La imagen de una mujer, vestida de negro, se le apareció en la cara del muro. Inmediatamente él cayó a tierra con gran temor. Rasgando su cabello, él gritó con voz fuerte: "¡Ay de mí, ¿qué he visto?!". Finalmente él cayó en un sueño profundo, y en un sueño la Presencia divina se le apareció, vestida de fina vestimenta, y le dijo: "Consuélate, mi hijo Abraham; hay aún esperanza para ti, y los hijos de Israel volverán a su herencia, y tendré misericordia de ellos". Él se levantó y volvió a Safed, y cuando Ha-Ari el Santo lo vio, le dijo inmediatamente: "Ahora sé que has visto la Presencia Divina y puedes tener la certeza de que vivirás otros veintidós años" (Legends of Jerusalem, pp. 165-166).

Por consiguiente, el rabino Abraham Halevy que presenció esas cosas en el "Muro de los Lamentos" vivió exactamente 22 años más. La gente consideró eso como una asombrosa confirmación de los poderes divinos del rabino Luria y de la veracidad de sus revelaciones para identificar sitios geográficos de antiguos sitios santos. Desde aquel tiempo en adelante, los judíos en Jerusalén comenzaron a afluir a aquel antiguo sitio santo cristiano (que los musulmanes habían limpiado después de que lo heredaron de los cristianos), y las autoridades judías pronto lo convirtieron en lo que es llamado ahora el "Muro de los Lamentos".

El hecho es que la geografía del "Muro de los Lamentos" calza exactamente con las erróneas enseñanzas teológicas de Luria. Más allá de aquella muralla (hacia el Este) no había "nada" (ni edificios ni lugares sagrados) y eso proporcionó apoyo a su enseñanza kabalística del Ein Sof como estando en el Exilio y en un estado de "Nada", y que el "extremo final" de Dios terminaría en "nada". En otras palabras, el Dios de Luria para la gente judía era una "Nada" (un realmente desterrado e incognoscible "Dios"). No es sorprendente que el "Dios" de Luria no pudiera ser visto. Para Luria y para aquellos que lo siguieron durante los siguientes 200 años, no había "NINGÚN Diosperceptible" en el grado final de su comprensión no-teística de la epifanía divina. Claramente, si una persona reflexionaba en las creencias filosóficas Luriánicas hasta llegar a una conclusión apropiada, la persona no encuentra a "NINGÚN Dios". Él encuentra sólo "espacio vacío". El "espacio vacío" al Este del Muro Occidental era ideal en la mente de Luria para enfatizar el "Ein Sof"(la Nada) de la Deidad. Y la Deidad no estaba en Su Templo, sino en el exilio (como los Hijos de Israel). Y para demostrar posteriormente eso, el relato muestra a la Shekinah primero ataviada como una anciana con ropa de luto negra, como un signo de su exilio desde su "casa", y luego cuando el rabino Halevy fue bendecido con una vida más larga la Shekinahapareció con una gloria resplandeciente.

Para Luria, era ese Muro de los Lamentos el que mejor representaba el punto para mostrar la condición exílica de la Shekinah (e incluso la décima manifestación de Luria de su epifanía divina llamada el Sefirot, el Ein Sof como también estando en el exilio). A partir de entonces, los judíos comenzaron a reunirse en esa parte del Haram esh-Sharif. Con el tiempo, eso se convirtió en su lugar más santo en Jerusalén. No tenía nada que ver con la Muralla Occidental del Santo de los Santos sobre la cual las autoridades judías anteriores habían hablado. Hasta donde puedo averiguar, antes del tiempo de Luria ninguna persona judía alguna vez fue al actual "Muro de los Lamentos" a rezar. Pero Luria dirigió a la gente judía hacia la Muralla Occidental. Al hacer eso, él los envió al lugar incorrecto. Pero la gente judía de ese entonces estaba tan impresionada por Luria, que ellos le dieron un status que igualaba al de Moisés (o aún mayor). Las autoridades judías en el tiempo de él absorbieron sus creencias casi completamente.

La perpetuación de las falsas (y Anti-Bíblicas) enseñanzas de laKábala

Luria también estableció su propia versión única de la Kábala. Las enseñanzas de esa forma de adoración son casi totalmente de estilo místico. Por medio de la enseñanza de él de la Transmigración de las Almas, declaró a sus discípulos que él había heredado el "alma" de Adán, junto con algunas otras "almas" (que entraron en el cuerpo de Luria para habitarlo por reencarnación). Varias "almas" entraron en el cuerpo de Luria: las de Abraham, Moisés, David y Elías; y él incluso tenía el "alma" del Mesías.

Luria persuadió con sus enseñanzas a la mayor parte de los influyentes rabinos de entonces y de los siguientes 200 años (hasta la ilustración judía del siglo XVIII). La Kábala Luriánica no tuvo rival en la mayoría de los círculos judíos (véase el artículo "Judaism" de la Encyclopaedia Judaica). Por supuesto, la mayoría de los judíos no cree hoy en muchas de las extrañas enseñanzas del rabino Luria. Muchos eruditos e intelectuales judíos han aprendido ahora a colocar tales creencias en una categoría de "mentalidad de la Edad oscura" por la que la mayoría de los grupos religiosos ha pasado en algún momento. Esto es bastante verdadero, pero es la filosofía que está detrás de los conceptos del rabino Luria la que a menudo sigue siendo creída por muchos judíos religiosos. Existen todavía, entre judíos religiosos (y muchos cristianos y musulmanes), creyentes en lo que debe ser llamado "doctrinas de la Edad Oscura de una mentalidad de la Edad Media".

En cualquier caso, he mostrado con una abundancia de pruebas históricas y bíblicas que los originales Templos de Dios estuvieron posicionados sobre y alrededor de la Fuente Gihón en la parte Sudeste de Jerusalén. La evidencia es tan fuerte que uno se pregunta cómo un hecho tan obvio pudo estar tan escondido de la atención del mundo durante tanto tiempo.

En conclusión, la aceptación del actual "Muro de los Lamentos" por parte de las autoridades judías como una muralla del Templo de Herodes fue inspirada por visiones y sueños falsos y supuestos acontecimientos milagrosos que convirtieron un antiguo sitio santo cristiano en el principal punto judío para la veneración divina. Aquel punto NO fue descubierto usando hechos históricos y bíblicos. El actual "Muro de los Lamentos" es una invención moderna (ideada hace aproximadamente 350 años) y los eruditos judíos saben que esto es un hecho cierto. Aquel "Muro de los Lamentos" es realmente la Pared Occidental de la Fortaleza Antonia. El verdadero Templo estuvo localizado SOBRE la Fuente Gihón en el borde Sudeste de Jerusalén. No puede haber ninguna duda de este hecho. Es tiempo de que toda la gente abandone esos falsos sitios religiosos.

Fuente: Editorial Streicher (otro de los tantos miles de portales eliminados por el sistema, al igual que nuestro primer Infocon Noticias)


lunes, 11 de enero de 2021

NOVEDADES DE EDITORIAL WALHALLA 2021


En esta oportunidad, tenemos el agrado de compartir con nuestros lectores el catálogo actualizado 2021 de libros y DVD provistos por la Editorial Walhalla en material de primera calidad. Los mismos pueden verse y/o descargarse en nuestro archivo de Google Drive en los siguientes enlaces: 

Catálogo libros y DVD actualizado 2021:

Libros Diciembre 2020: https://drive.google.com/file/d/1-K4d6ylINCqHClT2IumC0QcsOsJFvACk/view?usp=sharing

Correo electrónicos: 

walhallaediciones@hotmail.com 
bueladiego@gmail.com 
edicioneswalhalla@gmail.com 
walhallavideos@gmail.com 

Se sugiere escribir con copia a otro.

DVD: $ 100, dcto 10% por 4 o más. Exterior 6 euros, consultar por descuentos.

Argentina: Depósito previo en Bco. Francés, sucursal 270, caja de ahorro 18875/0. Envíos contra reembolso. Transferencias y otros medios de pago.

Exterior: Western Union o Money Gram.


Puede encontrar más material de la Editorial en nuestro Blog eliminado en el siguiente enlace:


martes, 22 de diciembre de 2020

EL ORIGEN SACRO, CÓSMICO Y HERÓICO DE LA NAVIDAD


Ilustración de una antigua celebración de Yule, como se ve en el periódico alemán Die Gartenlaube en 1880.


“En lenguaje astronómico, el solsticio de invierno es el día en que el sol toca el punto más bajo de la elíptica, casi como si se alejara y se hundiera en la noche. En la época de las grandes glaciaciones, la humanidad blanca que quedaba en el continente europeo celebraba en este día la muerte y resurrección del sol. Al amanecer, después de la noche más larga del año, fuegos en forma de rueda recibieron al Sol invicto que se elevaba desde el abismo. Hoy, en el horizonte de Europa, está el solsticio de invierno , un invierno interminable de servidumbre y vergüenza. Pero creemos, queremos creer en la inminente resurrección de la Luz”. Adriano Romualdi


En “Roma e il natale solare nella tradizione nórdico-aria” (Roma y la navidad solar en a tradición nórdico -aria) ( La Difesa della razza , 1940), Evola escribe: 

Muy pocos sospechan que las fiestas (es decir, los días santos católicos) de hoy, en el siglo de los rascacielos, la radio, los grandes movimientos de masas, se celebra y continúa. . . una tradición remota, devolviéndonos a los tiempos en que, casi en los albores de la humanidad, comenzó el movimiento ascendente de la primera civilización aria; una tradición en la que, además, se expresa la gran voz de esos hombres más que una creencia particular.

Un hecho desconocido para la mayoría debe recordarse en primer lugar, a saber, que en sus orígenes coincidieron la fecha de Navidad y la del comienzo del nuevo año, no siendo esta fecha arbitraria, sino relacionada con un evento cósmico preciso, a saber, el solsticio de invierno. El solsticio de invierno cae de hecho el 25 de diciembre, que es la fecha de la Navidad, posteriormente conocida, pero que en sus orígenes tuvo un significado esencialmente solar. Eso aparece también en la antigua Roma: la fecha de la Navidad en la antigua Roma era la de la salida del sol, el Dios invicto, Natalis solis invicti . Con eso, como el día del nuevo sol - dies solis novi- en la época imperial trajo el comienzo del nuevo año, el nuevo ciclo. Pero este “nacimiento solar” de Roma en el período imperial, a su vez, se refería a una tradición algo más remota de origen nórdico-ario. Del reinicio, Sol, la divinidad solar, apareció ya entre los di indigetes, es decir, entre las divinidades de origen romano basadas en ciclos de civilización aún más lejanos. En realidad, la religión solar del período imperial, en gran medida tuvo el significado de una recuperación y casi de un renacimiento, lamentablemente alterado por varios factores de descomposición, de una herencia aria muy antigua.

Imágen del Sol Invictus romano, disco de plata, siglo III, hallado en Pessinus (Museo Británico).

En primer lugar, aclaremos una idea errónea sobre la fecha del 25 de diciembre, que algunos han creído que representa un error por parte de Julius Evola. Julio César, en su reforma del calendario del 46 a. C., sí fijó la fecha del solsticio de invierno el 25 de diciembre. A lo largo de los siglos, el error en la longitud del juliano hizo retroceder gradualmente la fecha astronómica. Cuando el Papa Gregorio reformó el calendario juliano, comenzó con un año posterior, correspondiente a un concilio de la Iglesia, en lugar del año original del 46 a. C. Por esta razón, el solsticio de invierno se movió hacia el 21 de diciembre en lugar del 25 de diciembre original. Por lo tanto, Evola tenía razón en su afirmación de que los datos de Navidad coincidían con el solsticio de invierno.

En el artículo, Evola vincula la fecha con el nacimiento de Mitra. También señala que en la antigua Roma, el "día del sol" era también el "día del Señor", otra tradición "adoptada" por los cristianos. También vincula este simbolismo de la luz con el prólogo del Evangelio de Juan.

La verdadera luz que ilumina a todo hombre venía al mundo

Evola concluye el artículo:

En la tradición aria y nórdica y en la propia Roma, el mismo tema tenía una importancia no solo religiosa y mística, sino sagrada, heroica y cósmica al mismo tiempo. Era la tradición de un pueblo, a quien la misma naturaleza, la misma gran voz, sobre la que escribí, en esa fecha, una tradición de un misterio de resurrección, del nacimiento o renacimiento de un comienzo no solo de “luz” y vida nueva, también de Imperium, en el más alto y augusto sentido de la palabra.

Por Cologero/ Gornahoor


            Origen de la Navidad

Cada año, cuando se aproxima la tradicional fecha del 25 de diciembre, todas las sociedades del mundo sufren las mismas  dificultades, contratiempos, disgustos e impedimentos de una sociedad que hace culto y honor a la bestia capitalista; el consumo. Se gasta lo que no se tiene y se celebra LO QUE NO SE ENTIENDE.  El sentido y la esencia navideña se fueron perdiendo con el pasar de los años y esta se transformó en una GRAN ORGÍA DE ALIMENTOS Y REGALOS que para nada conforman el espíritu que debe tener esta fecha tan importante.  Tan es así, que hasta hay quienes repudian estas celebraciones por creer que solo son un invento comercial.  Nunca una mentira se ha perpetrado y tergiversado tanto como es el VERDADERO ORIGEN DE LA NAVIDAD. 

En casi todo el mundo se celebra de maneras diferentes  a partir del supuesto nacimiento de Yeshua. En Persia, unos dos mil años antes de este supuesto alumbramiento, se celebraba el nacimiento de Mitra, dios de la luz, los egipcios adoraban a Horus, divinidad que provenía de la matriz virginal de Isis. Los aztecas conmemoraban el arribo de Huitzilopochtli, divinidad guerrera y solar. Los romanos a Apolo con su fiesta del Sol Invicto. Los germanos y escandinavos a Frey, dios del Sol Naciente, la fertilidad y la lluvia ornamentando un árbol de fresno, símbolo del legendario Yggdrasil, árbol de la Vida o del Universo. Según la cosmogonía nórdica, conectaba los nueve planos del cosmos, sus raíces y ramas mantenían unidos los distintos mundos, entre los que se destacaban, Asgard, tierra de los inmortales coronada por el Valhalla y residencia de Odin/Wotan. Midgard, reino de los humanos mortales y Helheim, morada de los muertos.

               Yggdrasil, árbol de la Vida o del Universo

El judeo cristianismo, al no poder  eliminar  aquellos símbolos, rituales, mitos, festividades y tradiciones paganas los “cristianiza”. San Bonifacio, evangelizador de la Germania pagana taló un fresno de tal naturaleza, plantando una conífera adornada de velas y manzanas. Sus hojas perennes simbolizaban el amor permanente al Dios bíblico; las manzanas, en las que han derivado los tan conocidos adornos esféricos, representaban las tentaciones y el Pecado Original, y los candiles equivalían al Cristo como Luz del Mundo. Tal es el germen originario de la iconosfera exotérica de la Navidad en el presente: sólo una deformación de mitologías preexistentes “acomodadas” por el Cristianismo, apropiándose de ellas y eliminándolas con la globalización religiosa y cultural que el Imperio Romano (una vez que adaptó el credo de la cruz luego del reinado de Constantino), impuso a la Europa conquistada hasta el día de hoy. La leyenda de un dios que muere y resucita es  frecuente entre los pueblos celtas, germanos, griegos, egipcios y arios. Es extraño y no casual que la fecha del 25 de diciembre en que los cristianos celebran la natividad de Jesús coincida con la fecha en que los paganos festejaban miles de años antes el renacimiento del Sol luego del largo invierno. Según la Biblia, María y José no encontraron hospedaje en la ciudad de Belén, debido a que se celebraba una festividad judía y la población del campo ahora se encontraba en la ciudad; en consecuencia debieron alojarse en un establo. ¿Cuál es la celebración que conmemoran los judíos un 25 de diciembre? Ninguna, la única es la de Hanukha, y se conmemora por los eventos que sucedieron durante la revuelta macabea ocurrida muchos años DESPUÉS de la muerte de Jesús. Un total contrasentido. También el nacimiento del niño Dios, tiene una  “extraña” y “casual” similitud con la tradición hindú de Krishna, la octava reencarnación del dios Vishnú. El tirano Kamsa advierte del nacimiento del niño-dios ordena la muerte de todos los infantes nacidos en esa época, igual que como aseguran los cristianos que hizo Herodes aun cuando no existe registro histórico que corrobore ese hecho. Los padres de Krishna también escapan a una ciudad vecina, Vrindaban y Krishna también nace en “un establo”. Tras la Navidad  se oculta una de las más importantes  y profundas constantes del alma de la cultura europea.  La noche del 24 y 25 de diciembre marca el solsticio de invierno, la noche más larga del año. 

En la Biblia, Malaquías escribió refiriéndose al Mesías, “el Sol de la Justicia”. También Arthur Weigall (1880-1934, egiptólogo, periodista y escritor) expresa al respecto: “Esta nueva fecha fue elegida enteramente bajo influencia pagana. Desde siempre había sido la del aniversario del sol, que se celebraba en muchos países con gran alborozo. Tal elección parece habérsele impuesto a los cristianos por hallarse éstos en la imposibilidad, ya fuera de suprimir una costumbre tan antigua, ya fuera de impedir al pueblo que identificara el nacimiento de Jesús con el del Sol. Así hubo que recurrir al artificio, frecuentemente empleado y abiertamente admitido por la Iglesia, de dar una significación cristiana a este rito pagano irreprimible" (Survivences païennes dans le monde chrétien, París, 1934).

Esta misma tesis es admitida por numerosos autores cristianos. Credner, en 1833, señalaba: "Los Padres transfirieron la conmemoración del 6 de enero al 25 de diciembre porque la costumbre pagana quería que se celebrara en esta fecha el nacimiento del Sol, encendiendo velas en signo de alegría, y porque los cristianos tomaban parte en estos ritos y festejos. Cuando los doctores vieron cuán ligados seguían los cristianos a esta fiesta, tomaron la decisión de hacer que la Natividad se celebrara en este día" ("De natalitiorum Christi origine", Zeitsch, Hist. Theol., III).

Para los cristianos el día del Señor es el domingo (día del Sol) una prueba más del culto Solar que envuelve al Cristianismo. Uno de los más antiguos dispensadores de regalos es, curiosamente, San Martín, el mismo que da la señal para la matanza ritual del cerdo, patrón de las fiestas del buen comer y mejor beber, del que quedan evidentes huellas en diferentes regiones alemanas y en algunas zonas rurales de Bélgica, como así también en Cataluña. El escritor F.X. Weiser, explica: "tras el nombre de Santa Claus se oculta la figura del dios pagano germánico Thor, cuya leyenda ha pasado al viejo obispo en la presentación moderna de San Nicolás. Para nuestros antepasados paganos, es el dios más alegre y mejor, que nunca dañaba a los humanos, sino que los ayudaba y protegía. En cada casa se le consagraba un lugar especial ante el altar, y se decía que descendía por la chimenea en su elemento, el fuego" (Fetes et coutumes chrétiennes. De la liturgie au folklore, Mame, 1961). 

Pero este origen germánico se complica si tenemos en cuenta que, en la tradición popular de los Países Bajos, se dice que San Nicolás viene de España. ¿Es sólo un recuerdo de la época imperial? El antropólogo José Antonio Jáuregui narró hace poco tiempo su descubrimiento de que hacia los siglos XV o XVI existía igual fiesta de San Nicolás en Valencia, lugar de escasísima presencia germánica. ¿Es la misma fiesta? ¿Tal vez el actual San Nicolás centroeuropeo es una composición de elementos germánicos y otros mediterráneos aportados por los soldados españoles? Misterio. En todo caso, lo seguro es que no se trata del obispo de Mira.

    El Árbol Eterno

Los primeros datos acerca de esta costumbre en la época moderna datan de los años 1521 y 1539, y siempre circunscritos a esa región de Europa. No se extenderá por todo el continente hasta el siglo XIX. El tema del árbol ligado a la fiesta del solsticio parece ser antiquísimo, J. Lefftz lo remonta al paganismo antiguo (Elsässischer Dorfbilder, Wörth, 1960) y parece claro que no hay ningún rastro cristiano en él. En la simbología cristiana, el único árbol conocido es el árbol del jardín del Edén, del que Adán comió el fruto prohibido, desobedeciendo a Yahvé. Por el contrario, algunos datos de la vieja Irlanda y sobre todo de Escandinavia permiten remontar esta costumbre a un viejo culto al árbol germánico. En la actualidad se admite, con M. Chabot, que "en los tiempos paganos, en las fiestas de Yule, celebradas a finales de diciembre en honor del retorno de la Tierra hacia el Sol, se plantaba ante la casa un abeto del que colgaban antorchas y cintas de colores". El árbol no aparece solo en la tradición germana, sabemos gracias a Virgilio,  que en Roma durante el periodo de las saturnalias, se colgaba en plaza pública un árbol cargado de juguetes. Es indudable que el árbol es un componente arraigado en las tradiciones europeas, es un SÍMBOLO SAGRADO, trabaja como eje y pilar del mundo. 

El árbol, con su imponente y sobrecogedora  estructura, sus bellas hojas, su sólido tronco y sus hondas raíces, es una representación del COSMOS Y DE SU ORGANIZACIÓN; pone en contacto los diferentes niveles del mundo (el cielo, la superficie y el reino subterráneo); une el presente, el pasado y el futuro, y liga al hombre con su linaje y su devenir. Vínculo de lo continuo y lo discontinuo, representa la vida que nunca se consuma y por eso es símbolo de la regeneración perpetua de la vida (así como su color lo indica, verde). El solsticio de invierno, es un testimonio fiel del RENACIMIENTO ETERNO DEL SOL. Por lo tanto, Árbol y Navidad, mantienen entre sí una conexión indestructible de profundos significados.

En una antigua tradición nórdica, los árboles de hoja perenne se quemaron para fomentar el regreso del sol. Un descendiente directo de esta práctica que todavía se lleva a cabo en la actualidad es la quema del tronco de Yule. El tronco ceremonial de Yule, idealmente de Ash, del árbol del mundo nórdico Yggdrassil, es el punto culminante del festival del solsticio. De acuerdo con la tradición, el tronco de Yule debe cosecharse en la tierra del dueño de la casa o regalarse, pero nunca debe comprarse. Una vez arrastrado a la chimenea, se decora con vegetación de temporada, se bendice con sidra o cerveza y se prende fuego con un trozo de tronco de los últimos años que se ha guardado para este propósito. Luego, el tronco arderá durante la noche, arderá durante 12 días y se extinguirá ceremonialmente. El papel del tronco de Yule es traer prosperidad y protección contra el mal.

Esto es la Navidad; un antiguo rito pagano, hondamente religioso; solo quienes son muy ignorantes niegan la existencia de una religión pagana, y que el cristianismo, en Europa, adoptó con toda naturalidad, generalmente forzada por el sentido popular de lo sagrado, de la misma manera el cristianismo apropio gran número de elementos rituales cuyo significados sacros ocuparon el continente europeo mucho antes de que hiciera su aparición Yeshua el hijo de Yahvé. Somos muchos los que lamentamos profundamente la pérdida de la esencia y el origen de la Navidad. No es el Sol Invicto quien va a matar a Jesús el 25 de diciembre, sino que es Mammón, ese dios abyecto del dinero, quien parece haber exterminado a los dos. 

Tal vez perciban muchos pobladores europeos que el Sol se ha puesto definitivamente en un solsticio apocalíptico. Pero, no, el Sol siempre vuelve a salir; el Sol volverá. Esto es lo que significa la Navidad. Y ésto es lo que algunos, fieles a todas nuestras raíces, hemos celebrado y celebraremos desde siempre. 

No es el héroe quien nace y se educa en el heroísmo, sino el que surge como reacción a la NADA que avanza.  Ni siquiera nuestros enemigos más poderosos podrán apagar el fuego del solsticio mientras nuestra gente viva. Nunca dejes que el fuego navideño muera. 

  ¡Salve al nuevo amanecer que se avecina! 

                     

Cuando la tierra es estéril, la luz renace.

Cuando los animales duermen, la luz renace.

Cuando todas las hojas han caído, la luz renace.

Cuando los ríos se congelan, la luz renace.

Cuando las sombras se alargan, la luz renace.

Cuando el calor ha desaparecido, la luz renace.

En la noche más oscura, la luz renace.